Historia. El arte de la Manzanilla
Cuando pensamos en manzanilla, lo primero que suele venir a la cabeza es un vino ligero, muy fresco y fácil de beber. Y sí… lo es. Pero quedarse solo con esa idea es perderse una parte muy interesante —y bastante desconocida— de este estilo.
Porque no todas las manzanillas son iguales.
Con el paso del tiempo, y dependiendo de cómo evolucionan bajo el velo de flor, algunas manzanillas ganan profundidad, complejidad y una estructura que se aleja de esa imagen más “ligera” que solemos tener. Siguen siendo frescas y secas, pero aparece algo más: volumen, intensidad y una sensación en boca mucho más envolvente.
Aquí es donde entran las manzanillas con más crianza.
Son vinos que han pasado más años afinándose, desarrollando matices que van mucho más allá de lo inmediato: notas salinas más marcadas, recuerdos minerales, frutos secos, ese punto ligeramente punzante y complejo que aportan los acetaldehídos… y, sobre todo, una persistencia que se queda contigo.
Un buen ejemplo de este perfil es la manzanilla Velo Flor, de Bodegas Alonso.
Elaborada por los hermanos Alonso en Sanlúcar de Barrameda, cuenta con una vejez aproximada de 10 años, lo que ya nos da una pista clara de por dónde va su estilo.
En copa se muestra con un color amarillo dorado, brillante y limpio. Pero es en nariz donde empieza a marcar diferencias: intensidad desde el primer momento, con una clara presencia salina y yodada, acompañada de notas de frutos secos amargos, un fondo muy mineral y ligeros toques balsámicos y cítricos que aportan frescura.
En boca mantiene esa esencia seca y viva de la manzanilla, pero con algo más: una ligera untuosidad que le da volumen, una potencia salina muy marcada y un recorrido largo, con recuerdos a frutos secos y un retrogusto mineral que invita a seguir. Y ahí está la clave.
Estas manzanillas no sustituyen a las más jóvenes y ligeras… las complementan. Son otra forma de entenderlas. Más pausada, más compleja y, en muchos casos, más sorprendente.
Porque a veces, detrás de un estilo que creemos conocer bien… hay mucho más de lo que parece








